Esta primavera nos ha vuelto a traer días lluviosos, otra vez. Después de tantos días de sol a una le cuesta acostumbrarse, a la lluvia el frío y al calzado cerrado de nuevo, cuesta tan poco acostumbrarse a lo bueno..
Tienes uno de esos días, en los que reaparecen la migrañas, el insomnio ha hecho mella en ti, y algún que otro disgusto hace que las nubes tanto fuera como dentro de casa sean difícilmente disipables. Suena una canción triste, que te parece la mejor opción para tu estado de ánimo de bajón, lo que hace incluso que tu entorno sea todavía más gris y decides que tu pijama, ese, el más viejo, el que te niegas a tirar porque es el más cómodo, el más calentito, es incluso el que mejor te comprende y es capaz de entender y soportar alguna que otra lágrima, y que esa es la mejor opción para pasar el día.












