Las muñecas Blythe son una de mis grandes pasiones. De pequeña nunca fui muy muñequera, pero un buen día, allá por 2006, las descubrí un poco por casualidad y fue un flechazo inmediato, sentí una extraña necesidad de tener una Blythe. Investigué sobre ellas, y su historia me cautivó un poco más.

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Blythes Kenner

Las Blythe son unas muñecas que en 1972 se vendían en EE.UU (aunque se producían en Hong Kong fabricadas por Kenner) y sólo se vendieron durante un año porque a las niñas y a las madres les daban miedo sus cabezas desproporcionadas y sus enormes ojos, que cambian de color tirando de una cuerdecita con un tirador (conocido como “pullstring”).

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Bythe Sunshine Holiday

La fotógrafa Gina Garan 30 años después recibió una de las antiguas Blythe de regalo por parte de un amigo y la utilizó como modelo en muchas de sus fotografías. En 2002 la fotógrafa publicó un libro con fotos de Blythe “This is blythe” y ese mismo año, la compañía americana Hasbro (sucesora de Kenner) cedió los derechos de Blythe a la japonesa Takara. Así volvieron las Blythes a EE.UU y de ahí al resto del mundo.

Cuando empecé a interesarme por ellas, la primera por la que me decidí fue por una Blythe con molde SBL y con un modelo llamado “I love you is true”. Era mi primera compra por Internet, no sabía por aquel entonces ni lo que era Paypal y la muñeca venía de China, así que las dos semanas de espera fueron de verdad de infarto.

blythe I love you is true

Blythe I love you is true

En aquel momento estaba firmemente decidida a no tener ni una más, pero ahora, no se muy bien cómo, en mi casa viven 17 Blythes, y aunque a la primera prácticamente no la he tocado (en lo que se refiere a cambiarle cosas) cada vez que llega una nueva tengo menos miedo de romperla o estropearla y cada vez me divierto más customizándola.

A las Blythe se les compra ropa (o se les cose), también se les compra zapatos, se les cambia el color de los ojos (lo que llamamos “chips”) se les cambia todo el maquillaje, el pelo (cortar o coserle pelo nuevo) y están pasando de ser un mero entretenimiento a una forma de hacer arte con todo un mercado a su alrededor.

Os dejo algunas fotos de mis Blythes. Es una colección que nunca termina porque es más que una colección.