Soy fan de Harry Potter desde que tuve el primer libro de la saga en mis manos. No recuerdo ya cuantos años hace que empecé a devorar todos los libros y a ir a cada estreno de cada película. Mi amiga Carmen de La Bruja con tacón de aguja siempre ha sido mi compañera friki (y a mucha honra) a la hora de ir a eventos varios sobre Harry Potter, estrenos, preestrenos etc. Además, cuando empezamos a vivir en Madrid íbamos a cada evento que hacían con la salida de los últimos libros, como este de la foto, en la presentación de Las Reliquias de la muerte en Fnac (sí, ese libro es para nosotras “el último libro”). Foto de 2007.

ejercito dumbledore

Somos el Ejército de Dumbledore

Así que cuando supimos que iba a venir a Madrid la famosa Harry Potter The Exhibition no nos lo pensamos mucho. En cuanto tuvimos la certeza de que mi amiga iba a venir a Madrid (ahora vive en UK) compramos las entradas y empezamos a hacer la cuenta atrás. Estábamos muy emocionadas, deseando de que llegara el día, pensando en qué nos encontraríamos.

Ayer por fin fue el día. Habíamos comprado una entrada en un día entre semana por la mañana, martes, y la compramos para la mañana pensando en que mucha gente trabaja a esa hora y así habría menos gente. Las entradas se dividen en franjas horarias, la nuestra era para las 11:30.

La cola de la entrada

Pues bien, nada más entrar al recinto en IFEMA nos encontramos con una larga cola para pasar. La teoría es que te hacen una foto y luego te ponen fondo mágico, la realidad es que venden demasiadas entradas. Dejamos nuestros abrigos en el guardaropa (1€ cada uno) y nos pusimos en la cola de la foto. Luego os hablo de la foto.

Cuando entras a la Exhibición

Cuando por fin entramos nos pararon en una mini sala, éramos como unas 40 personas. Un chico muy majo medio disfrazado dejó salir a tres personas, una a una, a ponerse el sombrero seleccionador con una pista de audio muy maja también sacada de la película. He de decir que cuando el chico dijo “necesito un voluntario” todo el mundo levantó la mano, pero solo fueron 3 en mi turno los que tuvieron el honor de ponerse el sombrero seleccionador.

sombrero seleccionador expo harry potter

A los demás no nos dejaron ni tocarlo, ni acercarnos ni hacernos foto con él. Había mucha prisa porque pasáramos.

De ahí pasamos a una sala de proyecciones con pantallas con fragmentos de las películas que nadie veía porque estábamos todos muy nerviosos. Se abrió una puerta enorme y por fin vimos el Expreso de Hogwarts, bueno, la réplica de la máquina y de un vagón, pero, ojo, no nos dejaron ni 10 segundos para hacerle una foto, estaba iluminado con un foco y lo apagaron en pocos segundos y una chica de la organización no paró de repetir “por favor, avanzar, por favor, pasar”. Y si te parabas a hacer una foto casi que te reñía. ¿Y todo esto para qué? Para llegar y colocarte en una cola en la que todavía había gente del anterior turno (ojo, todos los de las 11:30 fuimos pasando en varios turnos, es decir, a las 11:30 pudo haber perfectamente 12-14 turnos de mucha gente).

harry potter exhibition foto

Así que empezamos a hacer la cola para hacernos una foto con “la señora gorda”, que era una proyección en una pantalla. Y desde ahí hasta al final todo fueron colas y más colas y esperas.

exhibicion harry pottter madrid

También hubo muchos empujones, gente que se colaba, gente que metía la mano con el móvil cuando ibas a hacer una foto después de esperar tu cola, etc.

Tiempo para ver la Exhibición

Tardamos dos horas en ver toda la expo, y eso que estuvimos espabiladas y cuando veíamos una parte con algún expositor sin demasiada gente nos íbamos para allá antes de seguir en la cola para ir así adelantando.

the exhibition harry potter

La sonrisa no nos la quitaron

Qué hay en la Expo

Lo que se ve en la Expo son objetos e indumentaria de las películas, hay cosas interesantes como la capa de invisibilidad, el huevo de oro, un Dobby (réplica) y es bonito ver cómo de pequeños eran los actores cuando empezaron, se puede comprobar al ver su ropa. Solo hay tres cosa interactivas (que puedas tocar, vamos), un mini mini escenario con aros para meter las quaffles (que la gente llamaba “pelotas” vete tú a saber por qué), las macetas con mandrágoras  y una especie de réplica de la Cabaña de Hagrid en la que hay un sillón en el que puedes sentarte para la foto. No os cuento las colas ahí y la gente colándose o metiéndose delante de tu foto, etc. Esta foto se puede hacer bien porque hay una catenaria.

hagrid

 

La audioguía

Nosotras no la compramos ¿para qué, si hay carteles informativos? Una chica que vino un rato con nosotras en la cola iba quejándose diciendo que no decían nada interesante, nos contaba lo que oía y por lo visto son casi todo trozos de extras de las películas cortados y pegados.

La oscuridad

Es inenarrable lo de lo oscuro que está todo. A ver, entiendo que si quieren crear un clima determinado no puedan tener iluminación a tope, que pretenden buscar sombras y que todo sea un poco misterioso, pero es que se han pasado con la falta de luz. Hay zonas que no se ven y cosas que no se ven.

Pasaron cosas como que tardamos un rato en identificar la especie de réplica de Firenze el centauro (las dos mirando, “eso ¿qué es?”).  Entre otras cosas fue porque tiene toda la parte de atrás a oscuras para que no se vea, nosotras pensamos que como parecía tan poco fidedigna la figura era probable que el acabado fuera muy malo y que era mejor que no lo viera nadie.

Había carteles que no se podían casi leer y confieso que utilizamos la linterna del móvil para ver algunas cosas bien (sin inclumplir normas, que solo dicen “no flash” no “no linterna”), como por ejemplo los zapatos que llevó Robert Pattinson con su traje de gala.

La tienda

Lo de la tienda no tiene nombre. Si bien es cierto que los productos originales de la saga nunca son baratos, sí puedo deciros que en la tienda era más caros todavía que en algunos parques temáticos.

Reclamando: Tengo además un ejemplo de algo que nos pasó terrible en la tienda. Mi amiga fue a comprar una cajita de Grageas Bertie Bott. Había varios paquetes marcados a 8€ (en parques Warner suelen estar a 5€). Pues cuando llegamos a la caja la chica se empeñó en que estaba mal etiquetada y en que costaban 10€. La gente estaba pagando 10€. Al final acabamos reclamando, hablando con un encargado y logramos un precio justo. Pero no sin pelear.

Eso sí, la gente con la emoción del momento pagaba sus 45€ por una sudadera o 40€ por una varita. Ojo, me parece bien, eh, allá cada uno con sus compras, solo lo cuento como anécdota porque una señora que estaba en la caja de al lado de la nuestra hizo feliz una compra de más de 130€ y yo me quedé como O_O ¿por qué no se va a Londres?

La guía de la Exhibición

Por el módico precio de 15€ podías comprar la Guía de la expo en la tienda, algo así como un catálogo. La estuvimos mirando un rato y decidimos que no la queríamos. He leído por ahí que “todo el mundo se la lleva”, y no, no es verdad. Esta Guía es otra de las posibles explicaciones a por qué estaba todo tan oscuro, hay cosas que no puedes fotografiar pero sí te puedes llevar la imagen en la Guía… o no.

La foto

La foto que nos hicieron antes de entrar era muy mala. Era una foto en la que estamos de pie con los pies cortados sobre un croma, no mejoraba ni con el Gran Comedor de fondo. Cuando se lo dijimos al chico “nos habéis cortado los pies” dijo que es que “así eran las fotos”. Que digo yo que no costaba tanto poner un croma que llegara al suelo para no ir cortando piernas a todo el mundo…

Por cierto, para conseguir la foto había dos colas. Una cola para ver la foto y que te pusieran los fondos pertinentes para elegir uno, y si decicías que la querías te mandaban a ¡otra cola! con un ticket para que te la imprimiesen. O sea, era como la cola de la cola.

¿Merece la pena ir a la Exhibición de Harry Potter?

La expo nos pareció pequeña, por el precio que tenía había pocos objetos, por comparar os cuento que fuimos a la de Titanic (más barata) y que era mucho más interesante, mucho más larga y con audioguía gratis.

De haber sabido lo que hay en la exposición, y sobre todo, la no organización y el poco control del aforo (vamos, que aquello estaba a rebosar) probablemente no habríamos ido. Para nosotras no mereció la pena. Ojo, lo pasamos bien. Seamos claros, era una Expo de Harry Potter y estábamos pasando el rato juntas, solo con esa premisa de estar juntas ya nosotras somos felices. Pero me imagino yendo sola a la Expo solo por el hecho de la visita o viajando desde otra ciudad de España para venir a verla y NO no merece la pena, en ese caso no merece para nada la pena. Tal vez si no hubiéramos estados tan agobiadas con la gente y controlaran de verdad el aforo habríamos acabado con otra opinión. Bueno, y si hubiera habido más escenarios y no todo colocado sobre fondos planos. O si hubiera habido más luz.

Y por cierto, preguntamos al personal de abrigos si siempre había tanta gente y la respuesta fue: “¡qué va! Los fines de semana esto está mucho peor, mucha más gente”. ¿Pero cabía más gente?

Lo mejor del día: arrancar Mandrágoras chillonas. Esa parte la repetimos, volvimos sobre nuestros pasos solo para verlas dos veces.

Me quedo perpleja cuando veo las críticas que empiezan a salir en blogs, claramente patrocinadas, porque si no no se explica que digan que es entrar en un mundo mágico y que es la maravilla de las maravillas, ¡si es una expo con objetos ropa y poquísimos escenarios!

Os dejo un vídeo-pic de nuestra visita. Hay cosas que no salen, tranquilos, si pensáis ir seguiréis teniendo sorpresas.

Sígueme

ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
Sígueme