Siempre que compro zapatos Camper en la tienda, los dependientes, muy amables me recuerdan que todos sus zapatos tienen garantía de dos años “por defecto de fabricación”. Eso te da una tranquilidad enorme, o al menos a mí me la daba hasta que he tenido que hacer uso de esta garantía Camper. Ahora que sé cómo funciona creo que en realidad esta garantía casi no existe y que es algo tan subjetivo que no volveré a comprar sus productos nunca más. Y ahora os cuento las razones.

A principios de julio de este año me compré unas sandalias Camper para el verano. Son estas, para más señas. Lo hice porque son muy cómodas, me parecen bonitas y porque como son Camper presupuse que el sello de calidad iba implícito con la garantía Camper. Me equivoqué.

camper garantia sandalias

Cuando no tenían ni dos meses, un buen día al quitármelas me fijé que la sandalia izquierda no estaba “bien”, se estaba rompiendo. En concreto lo que le pasaba es que la parte plateada de la sandalia se había levantado por tiras. Me fijé entonces (despistada de mí) en que estas sandalias están solo rematadas con costuras en parte, y claro, en dos zonas de la parte no rematada se estaban levantando. Así, foto.

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Muy traquila me dirijí a la tienda de Callao (Preciados Madrid) donde las había comprado para hacer uso de mi garantía. Me hubiera gustado mucho que me devolvieran el dinero, ya que pensé que era probable que si la sandalia en un mes y medio se había puesto así, si me daban otras iguales nuevas les podría pasar lo mismo…

Cuando llego a la tienda de Callao – Preciados, la chica que me atiende me dice que se queda las sandalias estropeadas para mandarlas a calidad y me da un papel. Al rato, mientras rellena el formulario, me dice que van a mandar una foto a calidad. O sea, en realidad no las envían, mandan foto, pero a mí me dejan sin sandalias por tiempo indefinido. Le pregunto si me va a devolver el dinero ya que claramente se trata de un defecto de fabricación y ella no lo ve tan claro argumentando además que ellos no deciden, que sólo son “intermediarios”. Asegura que en calidad decidirán y que me llamarán “lo antes posible”. Le explico que las sandalias me han costado 115 € y que no me quiero quedar, después de hacer ese gran desembolso (para mí lo es) en pleno verano sin sandalias. Me dice que lo siente mucho y repite que “cuanto antes” me darán una solución, me darían otras sandalias nuevas, o “ya veríamos”. Así que me voy de la tienda con un recibo de entrega de sandalias y sin solución. No hay nada que moleste más a un cliente que un “cuanto antes”.

Seis días después me llaman desde la tienda (desde “calidad” no): “te hemos localizado un par de sandalias nuevas como las tuyas, puedes venir a recogerlas cuando quieras”, me dicen. Y allá que voy. Pregunto qué pasa si estas también se rompen como las otras, ya que están fabricadas exactamente igual. La respuesta es que, si pasa por segunda vez en un modelo entonces ellos sí que están obligados a mandarlas a calidad. ¿Ein? ¿Por qué entonces la primera vez me dijeron que las iban a a enviar en un primer momento? Siguen explicándome que, si esto sucediera, si se rompieran por segunda vez un mismo modelo los de calidad evaluarían el problema y decidirían, de forma unilateral, claro, si el problema es de fabricación o no. En caso de que decidieran que es de fabricación me darían otras iguales (¡que no las quiero!) o de no haberlas ya en stock, tal vez me devolverían el dinero. Lo de “tal vez” no digáis que no da mal rollo… y esto sería en el mejor de los casos, porque si deciden que el problema no es de fabricación entonces me llamarían para explicarme que se lavan las manos: “si deciden que no es problema de fabricación te llaman y te lo explican y eso”, me cuentan en la tienda. Entiendo que “y eso” significa que “te fastidias, con amor”, o algo parecido.

O sea, que la garantía Camper de dos años por defecto de fabricación de la que presumen sin cesar en la tienda con alegría es, en realidad un “si se te rompen ya lo vemos”. Y lo ven ellos, tú no decides nada.

Lo más gracioso fue el chico de la tienda diciendo cómo tenía que cuidar las sandalias, me explicó los productos que venden para cuidar “la piel”. Pero ¡vamos a ver! que eso plateado que se levanta y deja ver una parte blanca no puede ser piel ¿qué me estás contando? si se ve que es un cotrachapado cutre plateado que se puede mantener como la piel porque no lo es.

¿Había cuidado yo las sandalias? mucho. No había tenido ocasión ni de limpiarlas ya que tenían un mes y medio y un uso normal.

Así que, amigos, no compraré nunca más nada Camper, porque si tienen defectos de fabricación te lo comes con patatas. Y oye, no es que sean zapatos para usar una temporada y tirar con los precios que tienen. Muy mal, muy decepcionada, y llevo “toda la vida” comprado Camper y recomendándolo. Qué triste…

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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