Hoy me he levantado filosófica y tenía ganas de escribir sobre algo que una amiga me sugirió hace algunos días. Sobre la zona de confort, salir o no de la zona de confort y qué conlleva todo este “movimiento” o teoría detrás. La conversación, en whatsapp fue algo así:

Ella: ¡Hola! ¿Qué tal? ¿Tú qué opinas sobre (para mí, chorradas) de la zona de confort? Que hay que salir de ella para tener éxito. Deberías escribir sobre ello.

Ella: es que últimamente las redes están llenas de esto, aunque entiendo que quiere decir que hay que arriesgarse y abrirse al cambio, creo que la gente está mal de la cabeza. Ya hablaremos…

Yo: ¡Hola!Pues sí, podríamos hablar de esto largo y tendido. A mí me parece que a la gente se le ha ido la olla con cosas como esto de la zona de confort o el pensamiento positivo, y que todo es, encima, culpabilidad. Es decir, que si no sales de tu zona de confort o si no estás todo el día feliz, es por tu culpa.

Luego hubo algún “jajaja” y cosas así, y ahora quería hablar un poco sobre lo que decía mi amiga,  sobre la zona de confort, el ser modernos y la gente perdiendo la cabeza.

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Después de volver a ver el vídeo famoso sobre lo buenísimo que es salir de lo llamado “zona de confort” y recordar que esta se va ampliando conforme la vas cruzando, podría estar tres días escribiendo, así que resumiré un poco.

Toda publicación, vídeo, artículo, cosa, lo que sea que me acabe diciendo “cree en ti” o “tú eres el protagonista de tu vida” me parece tan poco serio y realista que no requiere para mí mucho más debate. Pero bueno, allá vamos.

¿Yo protagonizo mi vida? ¿En serio? Creía que era el vecino, o mi primo o tal vez mi gato. Luego, lo de “cree en ti” en según qué circunstancia puede ser matador para uno mismo.  Me viene a la mente el ejemplo de gente que pasa meses buscando trabajo, en paro, gente que no logra lo que necesita (no ya lo que quiere) por mucho que lo intente, por mucho que crea en sí mismo, y los modernos psicologistas vienen a decirles que es porque a lo mejor no creen bastante en ellos mismos o porque no se atreven a dejar la “zona de confort”. ¡Venga ya!

Seguimos con cosas como “lo que tú no decidas probablemente lo harán otros por ti”. Bien, esto es cierto, porque de hecho hay tantas cosas que no puede uno decidir por sí mismo que es como una maldición, y sí, hay quien decide por nosotros millones de cosas que no podremos cambiar nunca. Y no será culpa nuestra. Intenta, por ejemplo, decidir unilateralmente el precio del gas, las horas de la calefacción central de tu casa o incluso comer un día pavo si en ningún súper de la ciudad o de la comunidad o del país ese día hay pavo. Hay cosas, amigos, que no se pueden decidir. Poco serias y muy serias.

Me salto otro trozo del vídeo y voy a eso de “experimentar el placer de perseguir tus sueños”. Claro, muy bien, es un placer, y el que no logra “cumplir su sueño”  es porque no los persigue o con suficiente fuerza, o con suficiente claridad, o con suficiente técnica positiva. Es otra vez culpa nuestra. Tu culpa. La culpa propia, por ¿cobardes?¿por poco constantes?- ¿Y qué pasa con los que dan su vida por un sueño y (perdonadme) se comen los mocos?

Esperad, esperad, atentos: “ten paciencia con tu preparación, confianza en tu objetivo, prepara bien tu estrategia, se perseverante y positivo, y antes de lo que te imaginas tu sueño se habrá hecho realidad”. Esto es muy Coelho, a mí que me lo demuestren de forma práctica. Viene a decir que si tienes un sueño (tienes que tenerlo, eh) y tu sueño no se ha hecho realidad, hay que recordar que con paciencia (mucha) confianza (más) y perseverancia y positividad (tanta que te duela el alma de ser feliz, porque un día triste te fastidiará la estrategia) lo tienes en tu mano. Y si no logras tu sueño, dicen estos de la zona de confort que es porque algo estás haciendo mal, algo olvidas de estas normas serias empíricas y debes ver el vídeo otra vez y recapacitar sobre lo que debes hacer: salir de tu zona de confort.

Y ahora, para terminar, os diré que hoy me he levantado muy práctica prefiero quedarme con la frase de “La vida es sueño” , de Calderón de la Barca y recordar que “los sueños, sueños son”. Oye, que también digo que ¿por qué no? Algún día sí que puede llegar ese momento sueño enorme que buscas con ahínco, y puede llegar ese momento de felicidad, pero que si no es así, es importante que recuerdes que no es culpa tuya, que no siempre estás haciendo algo mal y por eso hay cosas que van mal, y que lo mejor es ser feliz a ratos, como los seres humanos normales. Y en  los ratitos de bajón, recuerda, eso forma parte también del carácter humano, y no es un problema tuyo o incapacidad para #serfeliztodoeldía

#nadamasqueañadir #queagustomehequedado

(El vídeo lo tenéis en youtube, si os apetece verlo, aquí está.)

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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