Nuestro hogar, ese lugar en el que pasamos tanto tiempo cada día y del que disfrutamos solos o en compañía, no es solo el sitio en el que vivimos, es mucho más, y si solo piensas en decorar y tenerlo bonito y olvidas algunos detalles, sí, será un hogar precioso, pero también será poco saludable.

Vamos a ver algunos errores típicos que hay que dejar de cometer para que nuestra casa sea, además de un lugar en el que queremos estar, un lugar saludable.

1- Olvidar poner funda en el colchón y las almohadas.

colchon funda

Además de poner sábanas todos deberíamos tener fundas de colchón y fundas para las almohadas, con cremallera. Y que sean a prueba de polvo, los poros de estas fundas son tan pequeños que los ácaros del polvo y sus productos de desecho no podrán pasar y quedarse a vivir en tu colchón o almohada.

2. Olvidar ventilar el baño a menudo.

aseo

Si tienes extractor de aire, genial, pero además recuerda abrir las ventanas un rato cada día para eliminar la humedad de esta habitación de forma natural y reducir la humedad que puede traer desde problemas con la pintura y la limpieza hasta hongos creciendo a a sus anchas en la ducha.

3. Tener demasiado textil en el dormitorio.

dormitorio recargado

Olvida la moqueta, las alfombras, tener almohadas como decoración no es necesario, y a a ser posible evita los cabeceros tapizados y las sillas tapizadas, todos son grandes receptores de polvo. Considera minimizar el mobiliario en el dormitorio para lograr un entorno más libre de polvo.

4. Acumular mucho textil en el salón.

salon recargado

En la sala de estar deberíamos regirnos por las mismas normas que en el dormitorio, manten la tapicería al mínimo para reducir la cantidad de ácaros del polvo.

5. Ordena tu rincón de trabajo en casa.

oficina ordenada

Si tienes un rinconcito en el que trabajas en casa recuerda que el desorden puede reunir una gran cantidad de ácaros del polvo . Esto incluye evitar las montañas de papeles, las revistas viejas y el material de oficina. Intenta ordenarlo todo y archivar dentro de un armario para alejarlo lo máximo posible del polvo.

6. Meter los zapatos que traes de la calle en casa.

zapateros

Usar los zapatos en el interior de una casa no solo es un riesgo para la salud por todas las bacterias de la calle que podemos introducir en casa, también puede aumentar los alérgenos. Las hojas mojadas atraen a moho y tiene contaminantes de hierba que pueden quedar atrapados en la suela de los zapatos. Quitarse los zapatos fuera, o ponerlos en una bandeja lavable tan pronto como entras por la puerta ayudará a tener un hogar más saludable. En casa nosotros tenemos un zapatero y unos taburetes para descalzarnos antes de pasar.

7. Descuidar las papeleras y los cubos de basura.

papeleras

Mantén las papeleras y el cubo de la basura tan limpio como puedas  si quieres evitar que lleguen invitados no deseados, desde ratones hasta cucarachas y hormigas.

8. No vigilar la temperatura, dejar que sea demasiado alta.

termostato

Mantener la temperatura demasiado alta hace que los ácaros del polvo y el moho sean más felices, ya que les gusta vivir en climas cálidos. Mantenga el termostato a unos 21 grados durante el día, 17 por la noche.

9. No mantener limpia la alfombra de la ducha.

alfombrilla

Piénsalo. Subimos a la alfombra de baño completamente mojado día tras día. Para mantenerla fresca (y para mantener el moho y los hongos lejos), cuélgala para que se seque después de cada uso, y métela en la lavadora una vez por semana.

10. Dejar dormir y subir a tu cama a las mascotas.

perros en cama

Es algo que a veces apetece, muy amoroso, pero no debe pasar. Puedes terminar durmiendo rodeada de la caspa de mascotas y los alérgenos que provocan, lo que significa que estás practicamente invitando a los alérgenos a vivir en tu cama. Si no puede resistirse a los mimos, entonces deberías cuidar al máximo su limpieza y sus baños y sé consciente de lo que haces.

 

Sígueme

ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
Sígueme