Fuera lo viejo, que venga lo nuevo. Sí, lo sé, no paro de hablar de ordenar la vida, las cosas, y de la importancia de desechar lo viejo y dejar paso a lo desconocido, de la magia del orden. Pero es en lo que estoy y quiero seguir compartiéndolo.

Si el día que hablamos del Método Konmari para ordenar la casa dejamos claro que hay que deshacerse de todo aquello que no nos produzca felicidad, hoy vamos a ver unos cuantos consejos de armario y cosas que hay que ir sustituyendo y desechando más o menos de forma habitual.

Seguimos casi estrenando año, así que sigue vigente la excusa perfecta para actualizarnos y no añadir cosas nuevas sobre las viejas sin ton ni son.

Estas con las cosas que has de eliminar de tu armario ya, sin pensarlo.  Probablemente si lo piensas coincidirá lo que te diga con que son cosas que no te hacen feliz si piensas detenidamente en ellas, así que, sin problema, adelante, despídete de ellas:

1-Esa camiseta blanca básica que no es blanca ya:

¿A que si? ¿A que de repente te fijas y ves que el blanco blanco no le va a volver a tu camiseta favorita blanca nunca más? Esa que es de tirantes y llevas debajo de las blusas, o esa que es de manga corta y queda fenomenal con los vaqueros.

camiseta blanca basica

 

Idea: cuando veas que no es blanca de verdad, busca otra (sí, puede ser una igual).

2-El pantalón negro que ahora parece gris sucio:

Con lo que cuesta encontrar un pantalón negro que sea negro de verdad y, de repente, un día te ves al sol y el negro ha desaparecido. Estamos en el mismo ejemplo que acabamos de ver con la camiseta. Ya no queremos ese pantalón. No. Ni para ir al campo. Ni para estar en casa. Ni para bajar a comprar el pan.

pantalon negro

Idea: cuando el pantalón negro no parezca negro despídete de él con cariño y busca otro.

3-Esos zapatos tan preciosos que te hacen tantas ampollas siempre:

Yo los tuve. Eran de Agatha Ruiz de la Prada. Los guardé como diez años. Cada verano me los ponía una vez, moría de dolor y de heridas y los dejaba “para el verano que viene”. No sé en qué momento decidí que “el verano que viene” no iban a doler.

zapato agatha ruiz de la prada

Idea: si te han hecho rozaduras y ampollas durante más de tres puestas olvídalo, no tienen remedio ¿de verdad hay que sufrir tanto por unos zapatos monos? NO.

4-El calcetín desparejado:

¿Qué es lo que nos lleva a guardar varios calcetines desparejados en el cajón? Nunca sabremos donde fue el calcetín perdido, pero no suelen reaparecer.

happy socks

Idea: si no eres de los que llevan los calcetines de dos colores y/o de dos diseños, estos pobres solitarios compañeros no hacen nada en tu cajón salvo quitar sitio a los que te están siendo fieles y vuelven siempre de la lavadora.

5-La ropa que compraste y llevaste en aquel país pero que en el tuyo no resulta igual de atractiva:

La chilaba que compraste en Egipto, las botas de vaquero de las que te enamoraste en plena Ruta 66, el pareo que en el hotel del Caribe quedaba tan bien.

botas vaqueras

 

Idea: llevan muchas temporadas en tu armario, son preciosos, pero sabes que nunca más vas a llevarlos. Pues eso, nunca es nunca.

6-El vestido de lentejuelas que compraste para aquella boda/fiesta y te prometiste usar más veces:

Es de verdad bonito, brilla mucho, te sentías como una princesa pero en tu día a día no encuentras el momento para volver a llevarlo. Y tampoco en una fiesta o boda a la que suele ir la misma gente en la que lo llevaste la primera vez.

vestido lentejuelas

Idea: seguro que alguna amiga que tenga un evento agradece heredarlo. Eso sí, pregunta primero.

7-La chaqueta vaquera que guardas desde el Instituto:

Porque nunca pasa de moda. Porque lo vaquero siempre se lleva. Pero ahí está, muerta de risa en el armario. La guardas en el cambio de temporada, la sacas, la vuelves a guardar y nunca te la pones.

chaqueta vaquera 90

Idea: seguro que cuando quieras llevar una chaqueta vaquera alguna vez la encuentras rápido y a buen precio. Deja atrás esa carga.

8-Tu bolso grande “de batalla”:

Sí, todos tenemos un bolso enorme, gigante, para el día a día, que nos encanta. Pero debemos prestar atención a su tiempo de uso, ya que es muy probable que no quieras ir por ahí con un bolso que tenga la pinta de haber sido atropellado por un camión. Lo confieso, a mí me ha pasado. Verme divina de la muerte un día cualquiera, colgarme “ese bolso” y deslucir todo el look.

bolso grande negro

Idea: cambia tu bolso de batalla cada 6 meses como mínimo.

9-Ese abrigo que hay que lavar en seco y acabó en la lavadora, porque eres valiente:

Ahora parece de peluche. Sigue siendo calentito. Pero lo sabes, no tiene buena pinta.

abrigo pelotillas

Idea: si te has cargado tu abrigo favorito en la lavadora acéptalo. Y probablemente no te pasará nunca más.

10-Ese vaquero roto que deja ver todas tus rodillas, y que se deshilacha por abajo:

Hay que aceptarlo. Nunca, jamás, en la vida habrá otro vaquero que te quede como este, pero ya da reparo llevarlo. No te cubre en realidad las piernas, empiezan a verse las braguitas por un roto en el trasero y si hablamos de la parte baja, deshilachada y pisada ni hablamos.

vaquero roto

Idea: un vaquero largo debe cubrir tus piernas y tu trasero, si ves que no lo hace debes separarte de él.

11-Esos pendientes que te hacen daño en las orejas:

¿En serio? ¿Los sigues guardando “por si”? ¿Por si qué? ¿Por si un día tus alergias a los metales chungos cambian? ¿Por si sucede un milagro y de repente se vuelven de oro o de plata 925?

aristocrazy pendientes

Idea: si te han hecho daño una vez te lo harán siempre. Son bonitos, pero no merece la pena sufrir dermatitis por unos pendientes, tampoco por los de Aristocrazy.

12-El jersey calentito lleno de pelotillas:

Podría decir “los jerseys” porque hoy día no hay casi ninguno que se salve de durar una temporada y salir con las pelotillas heridas de guerra. No quedan monas las pelotillas. Con un collar joya tampoco.

jersey pelotillas

Idea: Seguro que dejar hueco en el armario para los nuevos jerseys de rebajas o de la temporada que viene te da mucha alegría.

 

 

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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