Escribir un “Diario de gratitud”, o “Diario de vida”, es un nuevo hábito que he introducido en mi día a día. Y he de decir que me sirve, me viene bien y me ayuda. Las razones por las que yo he empezado a hacerlo han venido dadas por el hecho de encontrarme, de repente, enfrentándome a muchos cambios repentinos difíciles de asimilar y, por lo tanto, sentirme luchando contra sensaciones nuevas y no del todo agradables en mi vida

Muchos son los motivos para empezar a introducir la escritura en nuestra vida. Escribir siempre es positivo, deja salir muchas cosas que tenemos dentro y que a veces ni sabemos que tenemos ahí, y además ejercita muchas capacidades para desarrollarlas, capacidades como la memoria, la concentración, la imaginación…

diario gratitud

Si lo que escribimos, además, es un Diario de gratitud, esto irá más allá. Ojo, aclaro ahora que no creo en esa nueva corriente actual que habla del “pensamiento positivo” a todas horas, ni en esa absurda idea de que todo se puede solucionar con una sonrisa, pero sí he entendido que, muchas veces las cosas sí dependen de cómo te enfrentes a ellas. En este sentido escribir un Diario de gratitud permite, por ejemplo, potenciar y hacer conscientes cosas positivas de nuestro día a día y es de ayuda a la hora de buscar un equilibrio y sentir bienestar con uno mismo.

Razones para escribir un Diario de gratitud:

Muchas veces nos sentimos víctima de las circunstancias, y a veces con razón, claro que sí. Periodos de la vida en el que el negativismo nos rodea, se hace duro tener algo bueno en la cabeza, parece como si nunca viéramos el final de esto que nos pasa y nuestro ritmo vital cambia para mal. Puede ser por estar viviendo una ruptura, por la muerte de alguien querido,  o incluso por haber perdido el trabajo. Es lo que llamamos “crisis vital” y toda ayuda que busquemos debe ser bienvenida. En una de estas crisis vitales podemos empezar a escribir nuestro Diario de gratitud.

Y si crees que tú no tienes una crisis vital pero sientes que te apetece mucho hacerlo y que puede aportarte algo bueno, adelante, también será tu momento de empezarlo.

¿Cómo empezar a escribir nuestro Diario de gratitud?

Esto es lo más sencillo pero puede volverse complicado. Empezar algo nuevo a veces resulta muy fácil en nuestra cabeza, pero puede pasar que cada día lo pospongamos con un “mañana empiezo”, o “el día 1 del mes que viene”, y así van pasando los días con la idea de empezar algo que termina siendo una carga en la cabeza en vez de una experiencia positiva. Así que, si quieres empezar el Diario de gratitud lo mejor es hacerlo HOY.

Si bien puedes hacerlo con tu ordenador, yo prefiero hacerlo en papel. Para empezar practicaremos la escritura a mano, esa que para muchos de nosotros casi está olvidada del todo. Además, en mi caso, separo el trabajo del ocio así. Si pasas mucho tiempo delante de un ordenador trabajando es mejor escoger un cuaderno para tu Diario, así sentirás claramente que haces algo relajante, que no estás trabajando y que lo haces porque quieres.

Así que escoge un cuaderno bonito, o un cuaderno sin más, pon el título en la primera página (“Diario de gratitud” o “Diario de vida”) y empieza a escribir. En mi caso he elegido un cuaderno neutro que guardaba hace tiempo para una ocasión especial, y que estoy decorando un poco a mi gusto. Poco a poco.

diario de gratitud

Puedes empezar por escribir tres cosas por las que te sientes agradecido el día en cuestión. Tal vez cueste un poco al empezar y no sepas qué tres cosas buenas tienes que agradecer ese día a la vida. Si es así concéntrate y busca cosas concretas, aunque sea materiales, de las que estar agradecido. Tienes una casa en la que vives, tienes, por ejemplo, la oportunidad de dedicarte tiempo y escribir un Diario de gratitud, o piensa incluso en la comida que hayas tomado ese día. Poco a poco las razones para agradecer te irán saliendo solas y, te aseguro que te irás sintiendo mejor a medida que vayas llenado el Diario de palabras en tu día a día. Te harás consciente de personas, cosas o hechos que forman parte de tu vida y que son motivos para estar agradecido.

¿De qué puedo hablar en mi Diario de gratitud?

Gente que tienes cerca y es positiva para ti.
Cosas que te pasen, situaciones concretas.
Otros seres que te rodeen (animales, plantas…).
Cosas materiales (casa que te da cobijo, bañera para un buen baño caliente, cámara para hacer fotos magníficas).
Rasgos de tu carácter (empatía, ser buen amigo, capacidad de escucha).
Capacidades propias (saber cantar, escribir bonito, dibujas aunque no sea perfecto).

Tips para no abandonarlo:

Intenta escribir todos los días a la misma hora.
No guardes demasiado el Diario, si lo ves, te acordarás.
Lo que tú decides está bien, es tu Diario.
Relee de vez en cuando, recordarás cuántas cosas positivas te rodean.

Este es el momento, busca ese cuaderno y dedícate un tiempo, solo para ti, piensa un poco en eso bueno que, a lo mejor ahora no ves, y escríbelo; cambia tu rutina y con ello cambia un poco tu mundo.

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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