Como cada verano llegan los días en los que “lo que toca” es el sol. Tomar el sol, que te de por la calle, temerle al sol y cosas así. Soy pelirroja. No pelirroja naranaja fluorescente, lo que no me importaría (me encanta ese tono de pelo en realidad), pero sí que tengo el pelo rojizo. Además, cuando era pequeña sí era pelirroja-naranja.

pelirrojas

Esto hace que, desde unos años, el verano se convierta en una especie de preocupación para mí, porque no puedo parar de invertir en protectores solares, pastillas para protegerme del sol y todo tipo de prendas que me tapen aquellos lugares en los que no me debe dar el sol (o sea, prendas que me tapen casi entera).

Así que cada verano me hago una especie de máster en novedades de protectores solares, repaso los estudios sobre efectos del sol en la piel, estudios antiguos y nuevos, y recuerdo qué pasa con los pelirrojos y el sol. Estoy diagnosticada como alérgica al sol y otro día os contaré cómo de divertido es esto.

Los pelirrojos y pelirrojas tenemos este color en el pelo por nuestro tipo de melanina. Hay dos tipos de melanina en la naturaleza, se llaman: eumelanina y la feomelanina.

  • Eumelanina (color negro, marrón, amarillo). Es un fotoprotector  eficaz, es capaz de transformar la energía de la radiación ultravioleta en calor, disipando así el 99,9% y por eso previene los daños en el DNA. Mientras más eumelalina tiene una persona más rápido y facilmente se broncea la piel y de forma más uniforme.
    • Eumelanina negra. Pelo negro.
    • Eumelanina marrón. Pelo castaño o rubio dependiendo de la cantidad.
  • Feomelanina (color rojo-granate). Produce el color rojizo en el pelo a los pelirrojos. Por su composición química la feomelanina no protege la piel de la radiación UV (ultravioleta), y no solo eso, la feomelanina con la exposición al sol se convierte en cancerígena y broncea mal la piel o lo hace de forma no uniforme, concentrada. Es decir, no paran de salirnos pecas nuevas.

Genial ¿verdad? Tenemos en el cuerpo Feomelanina que no nos ayuda con el sol y además se convierte en cancerígena.

Así que sí, estoy muy blanquita, en verano y en invierno, en primavera y en otoño. No cojo color, y es más, no me importa. Si he de exponerme al sol no bajo la protección de 50, y este año además, mi dermatólogo, que sabe un montón de esto y que me vigila los lunares cada 6 meses con una lupa y una linterna, y me ha librado ya de varios casos de “lunares malos” me ha recetado esto, Fluid:

eryfotona

Eryfotona AKA-NMSC que localiza y repara otro 45% del daño solar que tu cuerpo no es capaz de reparar y dobla así la capacidad reparadora de tu piel. Estoy encantada, la verdad (y no, no me pagan por decirlo).

Así que, amigos y amigas, morenos, rubios, castaños y sobre todos pelirrojos y pelirrojas, cuidado con el sol. Es peligroso.

Un anciano en Túnez un día, mientras paseaba por la calle, se acercó, me miró el brazo, acercó el suyo al mío y sonrió diciendo: “blanco is good, is good”. Sabio señor. Tal vez a él le parecía good por otras razones, estéticas o vete tú a saber, pero tenía toda la razón. Así que repitamos: “BLANCO IS GOOD, IS GOOD”.

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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