Hace varias semanas que me decidí a empezar a pintar mandalas. De repente un día, me di cuenta de que necesitaba encontrar una tarea nueva que me permitiera hacer algo en mi tiempo libre que no fuera sentarme con el ordenador. Disfruto con mi trabajo, me encanta sentarme y  escribir y leer blogs, pero son más de 8 años haciendo de mi trabajo parte del ocio y sentí que era el momento de parar un poco. Y pensé que me apetecía hacer algo manual.

mandala

Los DIY están muy de moda, pero preferí buscar algo que me aportara algo más, así que, investigando investigando llegué hasta los mandalas. Y de repente sentí que necesitaba empezar a pintar mandalas. Fue así, aparecieron ante mí los libros de mandalas que venden en Tiger y que había visto un millón de veces, ignorándolos, y supe que quería empezar a pintar mandalas.

Así que empecé con mi primer mandala, que me demostró muchas cosas. Para empezar, mi nivel de atención y de concentración estaba bajo mínimos. No fui capaz de hacer uno de los más sencillos de forma ordenada e incluso me equivoqué con los colores. No os lo enseñaré, porque hasta me da un poco de vergüenza, y esto me hizo pensar que  necesitaba esta actividad más de lo que yo pensaba.

¿Qué es un mandala?

Es una palabra tibetana, “mándala”, dkyil-‘khor, literalmente significa “aquello que rodea a un centro”. Un mandala es una representación simbólica del universo. Los mandalas normalmente se componen de figuras organizadas alrededor de un centro que representan la pertenencia de todo al Todo,  según la antigua cosmología budista.  Están pensados para fomentar la concentración de la energía en un solo punto durante la meditación.

Mandalas Tiger

Beneficios de pintar mandalas:

Al pintar mandalas estamos poniendo en marcha nuestro lado creativo y además fomentamos la concentración. Mientras menos sencillos sean, más potenciaremos todo esto.  Pintar un mandala está muy relacionado con nuestro estado de ánimo. Lo he podido comprobar por mí misma. Si el día es un poco más gris dentro de mí, los colores que escojo, por mucho que me esfuerce son menos alegres, si llevo un día un poco mejor el resultado final suele ser mucho más “bonito” y animado.

Dibujar un mandala, por lo tanto es una forma de exteriorizar nuestros sentimientos, nuestro estado de ánimo y de ver reflejado en papel cómo nos sentimos en un momento determinado.

Pintar mandalas es una forma de meditación sencilla. Mientras coloreamos los mandalas podemos poner música (musicoterapia en cierta manera) podemos encender alguna vela y, sobre todo, tenemos que intentar recuperar el hábito de concentración.

Las primeras veces que empecé con mis mandalas, me di cuenta de cosas interesantes. Para empezar, me costaba no mirar el móvil cada 10 minutos. Esa necesidad absurda de mirar todo el tiempo qué pasa en el mundo, si algún amigo ha puesto algo interesante en Facebook, si hay alguna noticia nueva digna de ser escrita en algún blog… poco a poco he conseguido apartar al móvil de mi mesa de dibujo.

Mientras pinto mandalas, en cierta forma consigo concentrarme y es un buen momento para intentar olvidar los problemas. Son muy útiles para desarrollar la paciencia, un bien cada vez más escaso, y para vencer la rutina del día a día.

Forma correcta de dibujar un mandala:

No hay una forma “correcta” de dibujar un mandala, todo depende de ti, de lo que necesites, de lo que busques, de lo que en el momento de ponerte a hacerlo te salga. Sí hay algunas recomendaciones, como respetar la simetría en los colores. Es importante observarlo bien antes de empezar, identificar la simetría y respetarla. Es así como nos relacionaremos bien con el mandala.

Sobre la idea de pintarlo desde el centro hacia afuera o al revés, te diré que esto depende de ti. Yo, normalmente no lo pienso, y casi siempre acabo haciéndolo de dentro hacia fuera. Luego he leído que eso significa que hay cosas dentro de mí que quería sacar fuera. Si lo haces de fuera a dentro probablemente busques algo dentro de ti.

mandalas

Fijaos cuantas formas hay de dibujar el mismo mandala, y todas ellas respetando la simetría.

Dibujar mandalas es algo que, sin duda, me ha beneficiado. Ahora necesito sacar más tiempo, y seguir potenciando mi concentración. Os recomiendo que os unáis y practiquéis, a ver qué tal os sienta.

¿Dibujáis mandalas? ¿Creéis que os está sirviendo de algo?

 

 

Fotografías mandala colores| www.atelierdefengshui.com

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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