Si sois seguidores de modablogger en Facebook y Twitter seguro que conocéis mi adoración por Mr Wonderful, por Mr Wonderful Shop. Adoración por las tazas de Mr Wonderful y por sus productos. Sus ideas y todas esas cosas me gustaban y así lo hacía saber compartiendo sus publicaciones. Hoy es el día en el que dejo de ser fan. Mr Wonderful no es una marca tan wonderful como ellos pretenden vender, y me han desilusionado mucho con su atención al cliente. Os lo cuento todo de la forma más resumida posible, creo que es justo que lo sepáis, y que dejéis de confiar en su buen hacer, porque es lo que han demostrado.

Para los que no los conozcáis, os cuento que son una pareja de creativos que empezaron su proyecto y que el negocio les va genial. Tienen ideas felices y la gente se empapa con su buen rollo. Hacen tazas, calendarios, cosas monas con frases bonitas… Hoy, para mí, ese buen rollo no es más que una pose. Es mentira.

Hace unos meses compré dos tazas de Mr. Wonderful. Estas en concreto:

juntos-es-mejor

Me encantaban. En navidad incluso compré algunas más para amigos. Fue en enero cuando, una de las amigas a las que había recomendado la página, me contó sorprendida su calvario para conseguir un calendario de Mr Wonderful. Pero como suele pasar, cuando alguien quiere pensar en positivo, quise creer que el hecho de que tardaran casi 5 semanas en mandarle un calendario que había comprado para un cumpleaños (y le llegó tardísimo) sería algo puntual. Hoy he leído varios blogs en los que se quejan de lo mismo, de cosas como la no formalidad del todo con la entrega y temas similares.

Estas tazas no son baratas, cada una de ellas me ha costado 15 euros, las compré en una tienda de Madrid en las que ellos distribuyen su producto. Pensaba que no solo pagamos por el diseño, que pagamos también por la calidad con Mr Wonderful, pero hoy sé que no. Esta mañana al abrir el lavavajillas me he encontrado con que una de ellas estaba así. Ha salido rota.

taza_mr_wonderful

Inmediatamente he pensado que, como son ellos, y ellos son wonderful, y molan, y quieren a sus clientes, les iba a mandar un mail contándoles lo que había pasado y todo iba a solucionarse favorablemente. En el mail les contaba que nunca me ha pasado nada parecido, ni con tazas de Ikea, de Tea Shop, ni de otras marcas, y que sus tazas no son precisamente baratas como para tener estos fallos. Les decía también que ahora pensaba que iba a tener que avisar a mis amigos, los que recibieron estas tazas de mi parte como regalo, para que tuvieran cuidado con el lavavajillas. Esto han contestado:

mail_mr_wonderful

Dicen que lo sienten, y que no me preocupe que han vendido 30.000 tazas y no les ha pasado nunca algo así. No sé por qué me viene a la mente en este momento una calculadora que multiplica 30.000 por 12 (precio en Mr.Wonderful shop de cada tazas sin gastos de envío) y me sale un total 360.000 euros. 360.000 euros ingresados, solo en tazas ¿y no son capaces de ofrecerse a enviarme otra? Si solo me ha pasado a mí, digo yo que tampoco sería un gasto exagerado… pero se ve que soy demasiado optimista y demasiado positiva muchas veces.

Chicos de Mr WOnderful, yo sé que no os importa, que un cliente más o menos os da lo mismo, pero de forma oficial hoy me despido de vosotros, no os recomendaré más, no hablaré a más gente que no os conoce de cómo moláis. Le contaré todo esto, por ejemplo a una amiga que está preparando su boda a la que había mandado info sobre vosotros y vuestras cosas para bodas. Pero en fin… ¿qué más da, no? Si solo soy una entre muchos. Tampoco perdéis gran cosas.

Yo sí he perdido. He perdido ilusión por algo que me gustaba. Eso sí es un poco más grave. Pero bueno, lo solucionaré, buscaré buen rollo en otros sitios, o directamente lo sacaré de dentro de mí.

Aquí el mensaje final. Y no lo digo yo… que conste…

 

mr-wonderfuck
La historia tiene final feliz, aunque no gracias a los Wonderful. Aquí os cuento cómo fue.

Fotografía |  www.aniinthesky.com

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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