Fue a principios de este verano cuando, estando en Sephora Gran Vía (Madrid) con una amiga, después de hablar un rato con una dependienta, salió el tema de los blogs de moda y belleza, y la chica nos presentó a la encargada de la tienda, majísima, que nos regaló a mi amiga y a mí una Escuela de maquillaje Sephora por ser bloggers. La tarjeta en cuestión es esta, (nos dieron los teléfonos de Sephora Gran Vía para llamar y reservar cita).

Mi amiga y yo todavía no hemos podido ir a utilizarla, porque queremos ir juntas, pero, cosas de la vida, otra amiga tenía interés por lo de la Escuela de maquillaje de Sephora, así que decidí que ella utilizara mi tarjeta, y que ya me compraría yo una para ir con mi otra amiga cuando las dos pudiéramos. Luego quería contar en el blog lo maravillosa que era la Escuela de Maquillaje de Sephora, porque no tenía dudas de que fuera así. Pero…empieza la aventura.

Me paso por la misma tienda de Gran Vía, con mi tarjeta regalo, para reservar hora, y me dicen que en Gran Vía no tienen Escuela de Maquillaje, que tengo que ir a cualquier otro Sephora.  OK, me invitaron a hacermela allí en verano, y ahora resulta que no lo hacen. No pasa nada. Un poco desencantada llamo a Sephora Sol, y no hay forma de coger cita, todo ocupado para la siguiente semana. La siguiente llamada es a Sephora Fuencarral, tienen hueco. Me da por preguntar la duración de la sesión, que como veis en la web es de una hora, y me dicen que “con el cupón” dura diez minutos. ¿Hola? Si pago me dais una hora, y por ser regalo son diez minutos… ¿es una broma?

Así que me presento en Sol (fijaos la de vueltas que he dado ya) con la tarjeta, para pedir, cita, me la van a dar y me acuerdo de preguntar la duración de la sesión. Aquí son más generosos, me dicen que sobre 20 minutos // media hora. Y ya sí que no entiendo nada ¿Depende de qué? ¿De la tienda? ¿De las ganas del que te atiende? Siento que me están tomando el pelo, pero como es para mi amiga, le digo que quiero la que dura una hora, y me dice la dependienta: “pues esa son 20 euros”. Pregunto expresamente, por si no me he enterado: “O sea, las dos cosas se llaman ‘Escuela de maquillaje’, pero si pago dura una hora y el regalo que me hacéis es de 20 minutos ¿no?”. Y la respuesta es: “Sí, porque la tuya es gratis”. ¿PERO CÓMO SE PUEDE SER TAN CUTRE?

Así que decido comprar la de 20 euros (porque a mi amiga le hacía ilusión, que conste), cuando le digo a la dependienta que quiero la de pago no lo entiende: “Pero ¿por qué? Si la otra es gratis?” Me pregunta. No puedo más: “Porque sí, porque es un regalo para mi amiga, y para mi amiga quiero lo mejor”.

Y aquí entiendo el concepto y la base de mi enfado. Si me hacen un regalo, como cliente de Sephora, por lo que sea, lo normal sería que me regalaran lo mejor, que me hicieran sentir bien, y no que me trataran como una aprovechada que quiere hacer uso de su regalo. Otra cosa ¿No es un poco fuerte que no se pongan de acuerdo entre las distintas tiendas de Sephora?

Mi amiga se maquilló, estuvo una hora, yo la acompañé y la maquilladora no me miró en toda la hora, aunque le hablé en dos ocasiones, no lo hizo (y me contestó, muy raro) creo que pensaba que pretendía hacer la Escuela sin pagar, mirando, y no, solo iba para estar con mi amiga y ver cómo se lo pasaba. Señores de Sephora, así no. El cupón de regalo ya no me apetece usarlo. Gracias por nada. Lo peor es que yo era muy fan de Sephora, tengo mi tarjeta de fidelidad y compro mucho. ¿Por qué hacéis esto?

 

Edito: un año después esta escuela cuesta 40€. Ahora, eso sí, te dejan llevarte ese importe en compras (como ya hacían en M.A.C.)

 

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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