La Lomografía nació en los años 80 en San Petersburgo. En aquella época dos amigos soviéticos que pertenecían a la Unión de Ópticos y Mecánicos de Leningrado, (que son las siglas que dan lugar a LOMO) decidieron crear una cámara de fotos que fuera asequible para el pueblo soviético y para ello lo que hicieron fue copiar el diseño de una mini cámara japonesa. El resultado fue la LOMO LC-A.

Fue después, allá por los años 90, cuando dos estudiantes vieneses encontraron en un mercadillo de Praga dos de estas LC-A y las compraron. Empezaron a hacer fotos de una forma diferente, sin pensar en los encuadres, y jugando con sus 4 distancias focales, el curioso resultado lleno de imperfecciones creativas hizo de esta cámara algo así como un nuevo objeto de deseo de todo fotógrafo, amateur y profesional.

Y así fue cómo se creó un nuevo movimiento artístico, siempre con las cámaras como centro ycon una nueva filosofía fotográfica. La norma Lomográfica es que no hay normas. Lo ideal también llevar la cámara siempre y fotografiar rápido, sin pensar.

Hoy os cuento que tres de las más icónicas cámaras Lomo, la Diana Mini JIYU (Libertad), la Diana F+ KIRAMEKI (Brillo) y la Fisheye 2 SHIAWASE (Felicidad) han sido diseñadas ahora pensando en Japón, de forma solidaria y, con la compra de estas cámaras, se contribuye al donativo de 20.000 euros para la Cruz Roja, la organización que está ayudando a todos los japoneses que lo necesitan tras el desastre del tsunami.

Con estos modelos de Lomo se unen mis dos pasiones, me encantan estas cámaras y siempre he estado mirando modelos, comparando y además para mí la cultura oriental es algo muy cercano, así que, si con estas ediciones limitadas encima puedo prestar apoyo a Japón ¿por qué no decidirme ahora por ellas? Tenéis más información en Lomography.es

Las puedes toquetear antes de comprar en España en Madrid-Echegaray, Madrid-Argensola o Barcelona.

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ladychena

Actriz, profesora de música y teatro, curiosa profesional de la moda y amante de las cosas bonitas. Me encanta escribir de todo a todas horas (o casi), leer mucho, y sobre todo, viajar y viajar sin parar para conocer cada rincón del mundo. La música, el teatro y el arte me alegran la vida. Y los libros. Siempre libros. Muchos libros.
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